Este sistema está constituido por tejido conectivo que conforma una malla tridimensional que todo lo estructura, engloba y conecta haciendo que todo se encuentre en su sitio, dándonos el aspecto que tenemos y haciéndonos biomecánicamente óptimos. Cualquier tipo de desorganización de ese sistema produce tensión, restricción de movimiento y dolor. El tratamiento consiste en la aplicación de un impulso mecánico, ya sea por compresión y/o tracción, que pone en marcha un proceso fisiológico de reorganización de dicho sistema.